RODRIGO Y AMEZCUA, INMORTALES DEL CARIBE
05 de febrero de 2021 .-Este 5 de febrero se realizó la entronización al Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe Clase 2021, siendo tres miembros de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico los inmortalizados dentro del marco de la realización del clásico caribeño Mazatlán 2021.
En un evento llevado a cabo con todos lo protocolos de seguridad, donde estuvieron presentes todos los dirigentes de los países miembros de la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe, incluido el presidente de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico, Omar Canizales Soto y el Comisionado Juan Francisco Puello Herrara.
El “General”, Adán Amezcua, ya es inmortal en la Serie del Caribe luego de su participación en 7 ediciones y un total de 30 juegos, siendo campeón con los Tomateros de Culiacán en 1996 y 2002 en su etapa como receptor, así como con los Venados de Mazatlán en 2005 cubriendo la primera base.
El nativo de Mazatlán fue el Jugador Más Valioso en Caracas 2002, donde fue líder de hits con 10, de dobles con 3, en slugging con 1.000 y en total de bases alcanzadas (22).
Su estadísticas lo ponen en los más preciados lugares de las principales estadísticas para un mexicano, es tercero en la historia en slugging (.511) , cuarto en carreas impulsadas (16), y con su .315 AVG es apenas uno de los cinco que ha bateado más de .300 de por vida.
Rodrigo López, El destacado pitcher ahora es inmortal en el Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe, participando en cuatro ediciones con los Águilas de Mexicali, Tomateros de Culiacán y Yaquis de Obregón, siendo campeón en Caracas 2002 con la escuadra guinda y con los Yaquis en Hermosillo 2013, siempre como pitcher abridor.
Sus números en el clásico caribeño son de 6 aperturas de 39.2 entradas con 2.30 de efectividad, siendo esta la mejor de un pitcher mexicano con un mínimo de 30 innings lanzados.
El 8 de febrero en Caracas 2002, es el recuerdo más agradable que Rodrigo López tiene de las Series del Caribe y del beisbol en general, ya que lanzó una blanqueada en la final ante los Vaqueros de Bayamón de Puerto Rico dándole el campeonato a México en 9 entradas de 4 hits con 8 ponches y solo una base por bolas para que la pizarra terminara 3 por 0.

