Los Diablos Rojos ganan en el Kukulkán y se adelantan en la Serie de Campeonato
Por: Daniel Estrada
Una gran actuación del cuerpo de pitcheo y una ofensiva oportuna le dieron la ventaja a los Diablos Rojos del México en la Serie de Campeonato de la Zona Sur. Asimismo, los escarlatas aseguran un regreso a su estadio, ya que aunque pierdan los otros dos juegos, los pingos podrían responder en el estadio Alfredo Harp Helú.
Ni en 2019 ni el año pasado los Rojos ganaron dos juegos de playoffs ante Leones. Esta vez, los dirigidos por Juan Gabriel Castro quieren cambiar la historia. Luego de suspensiones por cortes de luz y una fuerte lluvia, el equipo escarlata fue el equipo que se sobrepuso a los percances y tomó ventaja en la serie.
Un gran relevo de David Huff y tres carreras producidas por Julián Ornelas fueron la clave en esta victoria. La gran apertura de William Cuevas y el relevo destacado de Huff limitaron a la ofensiva melenuda a únicamente cuatro hits en siete entradas.
Los escarlatas se pusieron al frente en la pizarra en la primera entrada con un jonrón de Julián Ornelas. En la tercera, los Rojos se anotaron dos más tras un imparable de Japhet Amador y un wild pitch y empezaron a inclinar el juego a su favor.
Los locales descontaron con un jonrón de Christian Adames en el cuarto rollo; sin embargo, Julián Ornelas volvió a volarse la barda en el quinto capítulo y tras un doble de Jasson Atondo en la séptima entrada, el México tomó una ventaja irremontable para los melenudos.
Ya en la penúltima entrada, los Diablos anotaron dos carreras más con sencillos de Julián Ornelas y Juan Carlos Gamboa.
Leones trató de hacer la heroica en la novena entrada. La aparición de Sasagi Sánchez en la lomita y un jonrón de dos carreras de Lázaro Alonso en la baja de la novena le dieron esperanzas a la afición local. Pero no, la novena escarlata cerró el juego y dio un golpe de autoridad.
Este sábado Yucatán y México disputarán el cuarto juego de la Serie de Campeonato de la Zona Sur. Los felinos buscarán emparejar la serie, mientras que los pingos trataran de darle rumbo.

